lunes, 19 de diciembre de 2011

Inmóvil...


Así estoy. Como un árbol petrificado. Así me dejas. No permites movimientos en mi. Apenas creo que lo logro, cierras la puerta… Apenas creo ver algo, la luz se apaga…es todo tan confuso que no me deja dar ningún paso. Pero quiero hacerlo. No renuncio a ello.

A veces creo que es la mejor jugada que puedo hacer, como en un tablero de ajedrez… Pienso cada movimiento y cuando creo que es lo correcto, que es la estrategia segura y la que me dará la victoria, vuelvo al mismo lugar.
Miedo a qué encontrar? No!!! Temor a volver con las manos vacías diría yo luego de varios intentos.

Así estoy, así me dejas, sin poder siquiera dar un solo paso. No avanzo, pero tampoco retrocedo. Si abandono, ¿qué clase de jugador hace eso?, qué clase de participante deserta en la mitad del juego? Como soldado que huye del campo para sobrevivir, ésa será la justificación. Mediocre. Esa es la verdad.
Mas, permanezco aquí, en algún momento se abrirá una celosía. Algo que me permita ver y seguir avanzando.


Hoy solo escribo versos, esperando el momento de actuar.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Si yo, tú... Si tú, yo........


Si tú me miras, yo existo,
Si existo, siento, creo, pienso…permanezco…
Si tú no estás, qué haré yo?, ¿Acaso puedo mirar sin verte?
Si tu estás, se que no estoy solo, se que alguien me escucha, me piensa, me dice…
Tienes los ojos abiertos hacia mí y eso me inspira a mirarte, a verte…
No eres ajeno a mis circunstancias, habitas aquí… yo también lo hago… Habitamos.
Qué importante es saber que mi mirada te hace, te construye. Mi palabra te dice, te nombra.
Pues si no sucediera esto, si no existiera esa dimensión del “nosotros”…cómo  podría mirar-te como Otro en mi?, cómo haría  para comprender-te?... serían sólo deducciones propias, miradas egoístas, pre-juicios que sin tu consentimiento no tendrían razón de ser,  sólo te podrían una etiqueta, acaso seas un producto de supermercado que está a la venta o un objeto de museo en exposición…
Pero tú eres más que eso! Has trascendido la dimensión de la materia, de lo físico, de lo tangible, incluso de lo visible… Vuelas, Ex-istes, permaneces y alumbras a tu alrededor (aunque no lo sepas, aunque no lo veas)…
La persona es irradiante –como lo dice Marcel- pues en esa luz que irradias me permites ver-te y me ves.
No quiero, entonces, modificarte y hacerte objeto… 
Sólo quiero vivir sabiendo que estás ahí y que ese Estar- ahí es apasionado como la sola existencia, vivaz como el amanecer , fuerte como tempestad...
Nada de lo que esté sin ti puede tener sentido de existencia...